[ Decálogo de un escapista / 10 cosas que he aprendido después de diez años jugando Escape Rooms ]

Hace unos días me dio por escribir el Decálogo de un frikiparque, pues hoy os traigo el que es, en mi opinión, perspectiva y experiencia tras mucho tiempo entregado a esta afición, habiendo visto cosas que quizás no querría haber visto, y otras que me quedé con ganas de ver más, el Decálogo de un escapista: 10 cosas que he aprendido después de estar jugando diez años.


La imagen de cabecera es el boceto del que fue el avatar que creo na0ta81, bajo estas líneas, para mi figura de jugador de escapes


Entrando de lleno en una escape room de terror

1. Disfrutarás la experiencia como si fuera una película. Jugar escape rooms es como meterte en una película durante un determinado tiempo así que el juego consiste en entrar de lleno en la ambientación. Si es una de terror te volverás un Scream King o Scream Queen, si estás en una de aventuras serás un poco Indiana Jones [o algún aventurero más moderno], que es una de misterio pues te pones un poco Sherlock Holmes

Que eres un preso... pues te pones en modo preso que no sé como es. Ya me entiendes

Entrégate a Game Master, es tu dueño y señor durante lo que dure el juego

2. Honrarás a los Game Masters: El Game Master es el "último eslabón" de la sala y, a no ser que sea el dueño, es el que menos cobra y el que tiene el trabajo más complejo ya que debe de actuar como actor, psicólogo, experto en Bricomania y en el control de tiempos como si fuera un equipo de producción. 

Siendo respetuoso con su trabajo la experiencia es buena y puede que ese Game Master pase a convertirse en un bonito recuerdo de vuestra vida. 

Esto es jugar de forma irresponsable

3. Jugarás de una forma responsable: Una de las cosas que como jugón he aprendido es a discernir en qué me gasto el dinero. Al principio uno juega todo en plan "Necesito más" con el paso del tiempo irás viendo que salas te van apeteciendo más, qué género, y también descubrirás que cosas no merecen la pena ni pisarlas. 

En esta vida hay que elegir, y el poder de elección es fundamental para que haya una regulación en el sector.

Lo que piensa el Game Master si te reconoce

4. Llegarás a repetir una sala porque un buen amigo quiere jugarla... y porque la sala lo merece. Sí, porque a veces los amigos están más lejos, vienen de nuevo a la ciudad y quieren jugar alguna de esas salas que tan bien les has hablado. 

Así que de repente te verás de nuevo metido, disfrutando, haciéndote el tonto con pruebas que ya conocías y disfrutando de la experiencia de ese amigo como si lo vivieras tú. Qué bonito es compartir esas sensaciones.

Mi lista para ambas partes

5. Cuando alguien te pida recomendaciones sacarás tu lista rosa y tu lista negra de salas. No hace falta que montes un Sálvame en Twitter o en Instagram, pero cuando alguien te pregunte por una sala tu dirás: No, a esta no vayas que su dueño es un facha de cuidado, ufff, en esta que parecían muy majo a un amigo le debe 1000€ porque el primer mes que estuvo de Game Master no le dio de alta, o en esa pagan en dinero B parte del sueldo a sus empleados... Qué malo es el ego de algunos dueños.

Al contrario también dirás aquella en el que la sala es una alegría para el jugón, que te enamoraste del Game Master y que quieres que abran más salas para poder seguir yendo a jugar. Es que hay salas y GM que hacen que tu vida sea mejor, aunque sólo sea por la hora / hora y media / dos horas / el tiempo que dura el juego.

Una excusa como otra para meter a Pedro Pascal, no me juzguéis

6. Serás expresivo jugando: Sí, amigos, hay que expresar los sentimientos porque un Game Master puede saber que sucede siempre que lo comuniques. Las cámaras que hay en las salas no son la última tecnología y pueden ampliar hasta analizar para saber que pasa por las cabezas. 

Así que si tienes alguna duda una voz al aire diciendo "Bueno, yo voy a abrir esto porque parece que puedo hacerlo y no dice nada" Todos salimos ganando.

Todos somos Chenoa, somos humanas

7. Sabrás que los errores son humanos: Algo clásico, una escape room es como cualquiera otro lugar y además son llevados por personas, si por seres humanos como tú yo. No pasa nada porque haya algún error, un mecanismo que ha decidido "irse de viaje" [Como la madre de Fani] 

Lo aceptas y no le vas a dar ni siquiera importancia cuando la valores o cuando llegue la postpartida. Disfrutando de la imperfección.

Cuando el grupo está organizado y orgulloso de ello

8. No dejarás las cosas por todos lados cual habitación de teenager excepto si es una sala de terror y el miedo ha bloqueado tus neuronas. Suficiente tienes con sobrevivir. Pero sí, aprendes a dejar las cosas en lugares visibles, todas juntas, y en un montoncito. 

No las esconderás, ni los tirarás a la alegría, ni las irás cambiando de salas si ya lo has usado y no hay nada reutilizable. Todos felices.

Metáfora de cita llevada a otro terreno. A veces también puede surgir el amor

9. Disfrutarás de post charlas dignas de citas: Siempre que se pueda, porque a veces el Game Master va a la velocidad del trueno por los horarios, pero disfrutarás de unas charlas que te harán resolver las dudas que tengas, te contarán algún secreto... incluso alguno te enseñará alguno de los trucos de la sala como por ejemplo como puede ser que una persona sola haga todo. 

También te servirá para saber de otras salas que él ha jugado o incluso que tú le puedas recomendar a él. La sinergia.

Forever Young, I wanna be forever young...

10. Seguirás jugando para disfrutar y volver tener esa ilusión de niño en una feria: Si hay algo que me fascina del mundo de las escape rooms es como en cada nueva que uno visita de repente se siente metido en una aventura que te convierte de nuevo niño: curioso, nervioso, divertido, interactuando, rompiendo "reglas" -no las de la sala, las de la vida adulta en general. 

Es coger al niño interior para sacarle y dejarle disfrutar todo lo posible.

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Sed buenos, disfrutad y seguid jugando con mucha responsabilidad. Compartid de forma responsable.

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