[ Mask Singer: Adivina Quién Canta ] Entretenimiento en la búsqueda del famoso escondido



Hace cinco años en Corea del Sur se presentaba un programa de televisión llamado King of Mask Singer: Un grupo de famosos escondidos bajo máscaras cantaban ante un jurado y público que tenía que jugar a adivinar quienes estaban bajo ellas. La sorpresa que se llevaban era importante. Tan bien funcionó, a día de hoy van por su sexta temporada, que el programa se ha ido exportando a múltiples países: Estados Unidos, Portugal, Italia, Francia, México, Australia, Indonesia, Reino Unido, Vietnam... y ahora ha llegado a nuestro país con el nombre de Mask Singer: Adivina Quien Canta, presentado por Arturo Valls y emitido por Antena 3. Por si alguien quiere leer este artículo, no hay spoilers de quien es ninguna de las personas que hay tras las máscaras.

Arturo se encuentra acompañado por los investigadores, Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi), Malú y José Mota, que tratan de averiguar quienes son los que se encuentran bajo las máscaras por medio de las actuaciones y las pistas que se nos van dando antes de cada una de ellas. Son 12 máscaras las que están en la temporada, más máscaras especiales que irán apareciendo a partir del tercer programa y que estarán sólo en uno de ellos. Los 12 son repartidos en dos grupos de 6 que acabarán uniéndose cuando se reduzcan a un solo grupo. Al final de cada programa se desvelará una de las 12 máscaras para descubrir si sus apuestas son las correctas o andaban muy perdidos. Todo esto lo veremos en los 8 programas de los que consta esta primera temporada.

En las diversas ruedas de prensa que han dado, han querido dejar claro que buscaban estrellas de primer nivel. Es decir, no querían un formato de los que Mediaset nos ha acostumbrado en los últimos años que se puede llamar de todo menos VIP. Tras las dos primeras entregas creo que han conseguido dar la categoría al programa y la audiencia les ha acompañado teniendo en el record de audiencia de un programa de entretenimiento desde el año 2012. 

Las máscaras tienen un papel fundamental. Los personajes tras ellas tienen que dotarlas de personalidad. Puedes llevar una máscara fabulosa pero si la persona que hay dentro no juega con esa personalidad, puede perder muchos puntos. Así, por ejemplo, la gamba lo dio absolutamente todo, el león trataba de mostrar sensualidad y garra; la cerdita jugueteando con su tripa o la elegancia y chulería del cuervo. Quizás uno de los que menos está jugando es el girasol, y no me sorprendería si el nombre que muchos hemos puesto a quien está debajo sea el correcto.

Hacia mucho tiempo que un programa de televisión no me llamaba tanto la atención como Mask Singer. Me ha llevado a los tiempos que estaba enganchando a Pekín Express -Ojalá alguien lo retome en algún momento con Paula Vázquez o Raquel Sánchez Silva-. Es un programa dinámico, rápido y que genera debate, sano con un poco de piques, en diversos espacios. Entretenimiento puro y duro que, en estos tiempos, nos viene mejor que nunca.


¡SORPRESA! ¡Feliz cumpleaños!
Imagen de The Masked Singer USA

Cosas buenas de Mask Singer:

- La emoción de descubrir con pistas quien está bajo la máscara: Algo tan básico como la curiosidad es potenciada a lo grande. Se puede debatir en casa con la familia o amigos, por WhatsApp o en las redes sociales. Twitter se convierte en un hervidero de comentarios, un debate abierto y que recupera el tono divertido de esta red social que parecía haber derivado hacia el odio.

- El diseño del vestuario: Creo que hay un trabajo tras ello, capitaneado por Cristina Rodríguez y Raúl Madrid, y hay cosas muy chulas, divertidas y originales. Algunos de los conceptos del traje pueden venir inspirados desde otras versiones del programa.

- La mitad del jurado: Los Javis. Porque le ponen entusiasmo. Es algo que se nota en todo lo que hacen, le ponen ganas, lo dan todo y se nota que lo disfrutan. Les ha pasado cuando estuvieron de profesores en Operación Triunfo y en los proyectos que han estado implicados como La Llamada, Paquita Salas o Veneno.

- La libertad de los famosos bajo las máscaras: Es curioso que, una vez descubiertas dos de ellas, como el disfraz otorga tal libertad que hace que esas personas tengan una libertad absoluta para hacer lo que quieran. En ninguno de estos casos me los hubiera imaginado haciendo tales cosas sin ellas. Cuanto menos es curioso porque ¿Cómo nos comportaríamos nosotros con una máscara?

- Un programa que va al grano: Estamos hartos de esos programas que se extienden hasta el aburrimiento, que nos llevan hasta la 1:30 de la mañana para su resolución. Aquí el formato va al grano: Presentaciones, pistas, cantar, debatir el jurado, hacer valoraciones, votar y así. Una hora y media de programa. Menos es más.

- Entretenimiento puro y duro: Creo que el éxito mundial de Mask Singer es porque el entretenimiento está por todos lados. El poder jugar desde casa, el aporte visual del programa... estás esa hora y media entretenido. El cerebro también lo está y desconecta de la realidad por un rato. No recurren a peleas, montajes o 


Con tantas vueltas esta pobre medusa se va a marear.
Imagen de The Masked Singer USA


Sugerencias:

- Ha habido alguna que han podido hacer del primer al segundo programa, por ejemplo: quitar planos del público que hacían gestos o ponían caras que no funcionaban absolutamente. Si ves el formato en otros países, te encuentras con una realización parecida. Al pasarlo a nuestro país no funcionaba nada bien. Era un poco de vergüenza ajena, recordemos Juego de Juegos, es un ejemplo a no seguir.

- Algo que de confirmarse supondría un error garrafal: Ya había rumores tras el primer programa, pero en este segundo se han disparado, sobre que parte de los concursantes provienen del mismo representante. Si uno empieza a tirar del hilo, las pistas y opciones, parece que todo encaja. Es un rumor pero hay muchas pistas que, de confirmarse, pueden estropear en parte su encanto.

- La mitad del jurado: José Mota y Malú. No sé si están incluidos para conseguir llegar a un target de espectadores porque sino no tiene mucho sentido. Mota cree que está en uno de sus programas de humor y Malú intenta seguir el ritmo pero, lo siento, esto no es La Voz.

- El uso del playback: Esto es algo que en lo que he visto en otros países no se suele hacer. En Francia, a modo de ejemplo, si que usan playback siempre y cuando la grabación en directo no se haga correctamente. Ellos llevan un micro debajo de la máscara para cantar y sólo se usa el playback si no ha funcionado bien. Aquí todo es playback. Teniendo en cuenta que el caché de este programa no será poco, al menos que canten en directo.


Con todos sus pros y contras, Mask Singer creo que ha conseguido un espacio divertido, emocionante, que hace que haya mucha comunicación con el público -aún siendo grabado- y que te permite desconectar de todo durante hora y media para estar metido de pleno en la búsqueda de quiénes son los enmascarados. Además parece ser que hay una segunda temporada ya preparándose para grabar a comienzos de 2021, un buen momento para afilar más la versión española del programa y dar aún más en el clavo.


Mask Singer: Adivina quien canta se emite los miércoles a las 22:45 en Antena 3.

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